Irán ha condenado a Sakineh Mohammadi Ashtiani, una mujer de 43 años, a morir lapidada tras haber sido declarada culpable por adulterio. Las autoridades la condenan por haber tenido una "relación ilícita" con dos hombres. Por estos hechos, fue castigada a 99 latigazos. Ahora, la mujer, que sostiene que realizó los hechos "bajo coacción", se enfrenta a morir lapidada si nadie lo impide. Tanto Amnistía Internacional como los propios hijos de Sakineh, de 14 y 20 años, ha pedido ayuda desesperadamente y han clamado para que no se lleve a cabo la ejecución.
"Por favor, ayúdennos a poner fin a esta pesadilla y no dejen que se convierta en una realidad. Ayúdennos a salvar a nuestra madre". Es la petición desesperada de Farideh y Sajad, los dos hijos de Sakineh Mohammadi Ashtiani, condenada a ser lapidada en Irán.
Según informa el 'Daily Mail', las autoridades han declarado a la mujer culpable de adulterio tras haber mantenido una "relación ilícita" con dos hombres.
Por los mismos hechos, Sakineh ya fue condenada hace cinco años a recibir 99 latigazos por todo el cuerpo. A pesar de ello, ahora la mujer también ha sido declarada culpable de adulterio y condenada a muerte por lapidación.
Las llamadas de clemencia de la comunidad internacional no han tardado en producirse. Así, Amnistía Internacional ha pedido a las autoridades iraníes que pongan fin a la inminente ejecución de la mujer.
Confesión bajo coacción
El 13 de junio de este año, el abogado de Sakineh Mohammadi Ashtiani, Mohammad Mostafaei, publicó un artículo, Sakineh on the threshold of stoning (Sakineh, a las puertas de la lapidación), en el que señalaba que no existen obstáculos legales para que su ejecución se lleve a cabo en cualquier momento.
Sakineh se encuentra presa desde 2005. La mujer se ha retractado de la 'confesión' que hizo durante su interrogatorio alegando que había sido coaccionada para hacerla.
Pese a ello tres de los cinco magistrados que formaban el tribunal la declararon culpable basándose en el 'conocimiento del juez', principio de la legislación iraní que permite a los jueces adoptar una decisión subjetiva y posiblemente arbitraria en relación con la culpabilidad del acusado aun en ausencia de pruebas claras o concluyentes.
Explícitos sobre cómo llevar a cabo la ejecución
El Código Penal iraní estipula que la pena por adulterio es la ejecución por lapidación y es muy específico con respecto al modo de llevar a cabo la ejecución y al tipo de piedras que deben utilizarse.
El artículo 102 dispone que para la lapidación los hombres tienen que ser enterrados hasta la cintura y las mujeres hasta el pecho. El artículo 104 dispone, en relación con la pena por adulterio, que deben utilizarse piedras «no tan grandes como para matar a la persona de uno o dos golpes ni tan pequeñas como para no poder considerarlas piedras». La muerte por lapidación viola los artículos 6 (derecho a la vida) y 7 (prohibición de la tortura y los tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes) del «Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos».
Una violación de los derechos que no cesa
Desde 2002 han muerto lapidados en Irán, al menos, seis hombres y una mujer. Según fuentes de Amnistía Internacional, actualmente al menos siete mujeres y dos hombres siguen expuestos a ser lapidados. Las mujeres son: Iran A., Khayrieh V., Ashraf Kalhori, Kobra Babaei, Sakineh Mohammadi, M.J. y Hashemi-Nasab. Los hombres son: Mohammad Ali Navid Khamami y Naghi Ahmadi.
Para evitar nuevos casos de lapidación, es necesario que las autoridades iraníes promulguen de inmediato una ley que prohíba inequívocamente la lapidación como pena judicial.
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AMNISTIA INTERNACIONAL:
Lapidaciones en Irán
Irán, la lapidación es preceptiva en caso de “adulterio estando casado”. En 2002, el presidente de la Magistratura estableció por medio de una directiva una moratoria de las lapidaciones, y en agosto de 2008, el portavoz de la Magistratura anunció la suspensión de las ejecuciones por lapidación.
Sin embargo, desde 2002 han muerto lapidados en Irán al menos seis hombres y una mujer. Los últimos han sido Houshang Khodadadeh y otro hombre no identificado que fueron lapidados a finales de diciembre de 2008, y más recientemente, el 5 de marzo de 2009, un hombre llamado Vali Azad, lapidado en secreto en la prisión de Lakan, en el noroeste de Irán.
Además, el 19 de febrero de 2009 fue ejecutado Abdollah Farivar Moghaddam, que había sido condenado a lapidación por “adulterio estando casado”. Sin embargo, su familia fue informada un día antes de que iba a ser ahorcado.
También Afsaneh Rahmani, que había sido condenada a lapidación por adulterio y a qesas (castigo equivalente al delito cometido) por el asesinato de su marido, finalmente fue ahorcada el 21 de mayo de 2009.
Rahim Mohammadi , que había sido condenado a lapidación por “adulterio estando casado”, finalmente fue ahorcado el 5 de octubre de 2009.
Estas noticias también son un jarro de agua fría para los defensores y defensoras de derechos humanos iraníes que en octubre de 2006 lanzaron la campaña “Detengan las lapidaciones para siempre”. Su trabajo, sin embargo, ha obtenido importantes resultados.
Recientemente hemos sabido que a Kobra N. se le ha conmutado la condena de lapidación por 100 latigazos; Soghra Mola’i fue absuelta del cargo de adulterio tras una nueva investigación aunque tienen que cumplir condena de prisión por complicidad en el asesinato de su esposo; se cree que la condena de lapidación impuesta a Fatemeh se ha anulado tras ser juzgada de nuevo y absuelta del cargo de adulterio aunque tiene que cumplir una condena de prisión en relación con la muerte de un hombre. Gilan Mohammadi y Gholamali Eskandari fueron puestos en libertad después de que el Presidente de la Magistratura anulase el cargo de “adulterio estando casados” que pesaba contra ellos.
Según fuentes de Amnistía Internacional, actualmente al menos siete mujeres y dos hombres siguen expuestos a ser lapidados. Las mujeres son: Iran A., Khayrieh V., Ashraf Kalhori, Kobra Babaei, Sakineh Mohammadi, M.J. y Hashemi-Nasab. Los hombres son: Mohammad Ali Navid Khamami y Naghi Ahmadi.
Para evitar nuevos casos de lapidación, es necesario que las autoridades iraníes promulguen de inmediato una ley que prohíba inequívocamente la lapidación como pena judicial.
Amnistía Internacional considera que la ejecución por lapidación agrava la brutalidad de la pena de muerte ya que es un método concebido específicamente para aumentar el sufrimiento de la víctima. El Código Penal iraní es muy específico con respecto al modo de llevar a cabo la ejecución y al tipo de piedras que deben utilizarse. El artículo 102 dispone que, para la lapidación, los hombres tienen que ser enterrados hasta la cintura, y las mujeres, hasta el pecho. El artículo 104 dispone, en relación con la pena por adulterio, que deben utilizarse piedras "no tan grandes como para matar a la persona de uno o dos golpes ni tan pequeñas como para no poder considerarlas piedras". La muerte por lapidación viola los artículos 6 (derecho a la vida) y 7 (prohibición de la tortura y los tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes) del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos.
Las autoridades iraníes continúan imponiendo condenas a muerte por lapidación. Actualmente, al menos 11 personas corren peligro de ser ejecutadas de ese modo. Según el Código Penal iraní, la ejecución por lapidación es preceptiva en caso de “adulterio durante el matrimonio”.
El Código Penal especifica la forma en que debe llevarse a cabo la ejecución y los tipos de piedras que deben utilizarse. El artículo 102 establece que, para la ejecución mediante lapidación, se enterrará a los hombres hasta la cintura y a las mujeres hasta el pecho.
Según el artículo 104, que hace referencia a la pena por adulterio, las piedras utilizadas no deberán ser "lo suficientemente grandes como para matar a la persona de una o dos pedradas, ni deberán ser tan pequeñas que no puedan calificarse de piedras”. Con esto queda claro que la finalidad de la lapidación es infligir dolor en un proceso que lleve a una muerte lenta.
A mediados de 2006, un grupo de defensores de derechos humanos iraníes, integrado principalmente por mujeres y en el que figuraban activistas, periodistas y abogadas, iniciaron una campaña para abolir la lapidación. La campaña "Detengan las lapidaciones para siempre" tiene como objetivo salvar la vida de las personas condenadas a morir lapidadas en Irán y abolir la lapidación en la ley y en la práctica. Desde que comenzó la campaña, al menos 15 personas se han salvado de la lapidación y a otras se les ha concedido un aplazamiento de la ejecución. Sin embargo, en al menos tres casos, las personas condenadas a lapidación fueron ejecutadas mediante ahorcamiento.
Envía un mensaje al presidente del Parlamento iraní, Ali Larijani, instándole a poner fin al uso de la lapidación como método de ejecución en Irán.
Appeal for Action
¡Actúa!Acabe con las ejecuciones por lapidación en Irán
Excelencia:
Escribo para expresar mi honda preocupación por el hecho de que se sigan imponiendo condenas a muerte por lapidación en Irán.
Al menos ocho mujeres y tres hombres corren peligro de morir lapidadas en Irán. Además, se han llevado a cabo al menos seis ejecuciones por lapidación, a pesar de la moratoria decretada por el presidente de la magistratura en 2002. La ejecución por lapidación agrava la brutalidad de la pena de muerte y es un método concebido específicamente para aumentar el sufrimiento de las víctimas, puesto que las piedras se eligen de forma deliberada de un tamaño lo suficientemente grande como para causar dolor pero sin matar a la víctima inmediatamente.
Soy consciente de que el Majles está debatiendo en la actualidad un anteproyecto de ley de modificación del Código Penal para su posterior aprobación. Según tengo entendido, este anteproyecto propone una modificación de la legislación sobre lapidación según la cual, si se considera que conviene al interés general que no se ejecute una condena de lapidación, la pena puede suspenderse a petición de la fiscalía con el consentimiento del presidente de la magistratura.
Aplaudo estas medidas encaminadas a la reforma; no obstante, insto a su gobierno a que, como Estado Parte en el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, garantice que la legislación que se apruebe finalmente sea conforme a las obligaciones contraídas por Irán en virtud del derecho internacional, de modo que en Irán ninguna persona corra peligro de ser condenada a muerte por mantener relaciones sexuales consentidas en privado.
Mientras estos cambios no se conviertan en ley, debe decretarse la suspensión inmediata de las ejecuciones por lapidación. Debe conmutarse de inmediato la pena de todas las personas condenadas actualmente a muerte por lapidación en Irán.
Atentamente,